Tubos Reunidos usa el concurso de acreedores como escudo para no pagar su deuda pública
- La huelga indefinida responde a un ERE injustificado que encubre una estrategia premeditada de quita de deuda en beneficio de BBVA, Santander y el Grupo Zorrilla-Lequerica Puig
- La sección sindical de CNT denuncia la intoxicación mediática de TRG y llama a cerrar filas: en Tubos no sobra nadie
Desde la Sección Sindical de CNT en Tubos Reunidos «queremos dejar constancia de que ninguna de las trabajadoras y trabajadores de esta empresa desea estar donde estamos. Todas las personas queremos reincorporarnos a nuestros puestos de trabajo cuanto antes». Es precisamente por ello que la sección sindical «apoya la huelga indefinida»: porque las causas que la justifican son mucho más sólidas que las que pretenden justificar el ERE presentado por la empresa.
Un concurso de acreedores no acredita inviabilidad: acredita una estrategia
El posible concurso de acreedores o preconcurso que TRG sitúa sobre la mesa no ha sido provocado por la huelga. Esta figura jurídica indica que la empresa no puede —o no podrá— hacer frente a su deuda. Pero en ningún caso afirma que la empresa sea inviable. Lo que sí afirma, con toda claridad, es el objetivo real que persigue la dirección de TRG: no pagar la deuda pública. Este movimiento tiene un valor puramente instrumental dentro de su estrategia. «Entendemos que, siendo la quita de deuda el objetivo, esto estaba planificado desde hace tiempo», señalan desde la sección sindical. Después del ERE vendrán más recortes, la externalización y todo lo que puedan llevarse por delante.
Los beneficiarios tienen nombre y apellidos
Nada de lo que propone la empresa resuelve el problema de las trabajadoras y trabajadores. Sin embargo, sí resuelve el problema de quienes han generado esta situación: el BBVA, el Santander y grupos de accionistas como el Grupo Zorrilla-Lequerica Puig y compañía. «Exigimos que se depuren responsabilidades entre quienes han actuado como morosos con esta empresa y con el conjunto de la sociedad, y que sean ellos quienes asuman las consecuencias», denuncian desde CNT. Los profesionales de las puertas giratorias deben rendir cuentas: no puede permitirse que TRG desvalije las arcas públicas impunemente.
La pelea está en el puente: no dejemos huecos
La empresa es consciente de dónde se decide esto y capitaliza cada grieta que encuentra. La intoxicación mediática —externa e interna— es una herramienta deliberada para provocar desmovilización y presión social sobre la plantilla. «Lo sabemos y debemos actuar en consecuencia: cerrar filas, no dar huecos y seguir empujando. La alternativa a defender lo nuestro no existe».
Nuestra posición es clara: impugnación y retirada del ERE
Las causas alegadas por la empresa no están justificadas. El ERE debe impugnarse, pelearse y retirarse. No hay ninguna solución justa para las trabajadoras y trabajadores en la quita de deuda que propone TRG.
En Tubos no sobra nadie. No al cierre de la acería. No a la externalización de la logística. Retirada del ERE, ya.